Hospital Universitario HM Torrelodones rates below the Private Hospital field in Madrid: 3.0, against an average of 3.3 across the 40 clinics we list there. Worth weighing against how little sits behind it: 1,705 reviews, against a local average of 2,233.
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Highlights
Accessibility
Wheelchair-accessible entrance
Wheelchair-accessible seating
Wheelchair-accessible parking
Wheelchair-accessible toilet
Who it suits
Transgender safe space
Offerings
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Payment
NFC mobile payments
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Location
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Javiero El fiero
Mi experiencia con la atención telefónica del Hospital HM Torrelodones ha sido, sencillamente, vergonzosa.
Después de realizar más de 25 llamadas, por fin consigo que alguien responda. Solicito que me pasen con el servicio de Rehabilitación y, en ese mismo momento, la llamada se corta. A partir de ahí, vuelvo a llamar una y otra vez y ya nadie vuelve a atender el teléfono.
Resulta incomprensible que un hospital de este nivel ofrezca una atención telefónica tan deficiente, especialmente cuando los pacientes necesitan gestionar citas o resolver cuestiones relacionadas con su tratamiento. La sensación de abandono y falta de interés hacia el paciente es absoluta.
Invito a cualquiera a que intente contactar telefónicamente con el servicio y compruebe por sí mismo las enormes dificultades para ser atendido. Una situación lamentable que debería corregirse de manera urgente.
Es penoso como la recepcionista Silvia atiende a los clientes.
Déspota, sin ningún tipo de empatia y muy mala actitud.
Al preguntarla como puedo sacar una cita, sin mirarte a la cara te dice, ahi lo tienes, y hay que sentarse y esperar a que te toque que primero van los que tienen cita.
Con lo cual esta señora deja mucho que desear.
Los trabajos hay que dejarlos cuando las personas estan totalmente desmotivadas.
Eso pasa factura en la vida.
Lo importante es ser feliz con lo que haces.
Ahí lo dejo.
Lo desesperante de este hospital es lo mal gestionada que está su burocracia interna: una hora esperando a que te atienda el especiliasta y otra hora esperando a que te den cita para la prueba diagnóstica.
Algo más de dos horas perdidas para una atención real de poco mas de 5 minutos.
En realidad seria muy fácil facilitar información en tiempo real, mediante una app, que permitiera saber antes de acudir, el retraso esperado en la atención sobre la hora de cita.
Un sistema automatizado para pedir cita en pruebas diagnósticas es aún más importante.
En fin, un lugar perfecto para perder el tiempo o escribir reseñas como esta que seguramente no servirán para nada mas que pra desahogarse.
He tenido la experiencia de ser atendido de un problema médico no sencillo y después haber sido intervenido en una operación quirúrgica, con estancia de una sola noche en el hospital. Todo ha sido magnífico: rigor y organización de todo lo necesario, amabilidad en el trato, eficacia médica. Estoy muy agradecido al personal, al que veo trabajando duramente sin perder, a menudo, la sonrisa, que se agradece. Cada uno cuenta su experiencia. Las mías, y son varias, en este hospital son inmejorables.
Buen hospital, son muchos años los que llevo yendo y sigo viendo al mismo personal, eso me agrada. Son profesionales y tratan bien al paciente. El cuadro de médicos es ámplio y en un mismo sitio puedes hacer todas las pruebas diagnósticas.
Decepcionante.
Llevo acudiendo a este hospital desde que era pequeña y siempre lo he considerado mi centro de referencia. Incluso me he operado de la rodilla aquí. Sin embargo, mi experiencia reciente ha sido muy decepcionante y frustrante.
Llevo tres meses intentando resolver una lesión importante en la mano (trabajo con ellas, por lo que es algo urgente para mí). Pedí cita específicamente con el doctor Damián Gómez y tuve que esperar un mes y medio para poder verle.
El día de la cita llegué con antelación y acabé esperando más de tres horas en la sala sin que me llamaran, mientras veía pasar a otros pacientes. Finalmente, cuando me atendieron, no fue el doctor con el que había pedido cita, sino otra doctora que ni siquiera me exploró la mano y simplemente me dijo que todo bien, pero que me enviaba unas resonancias o rehabilitación si quería... en fin. Me mandó resonancia.
Al salir, en recepción me dijeron que no sabían lo que podía haber pasado, pero yo si. Todo había sido un error suyo: no habían registrado correctamente mi llegada, por lo que nunca me llamaron, aunque no me lo dijeron tal cual. Aun así, no me dieron una solución inmediata. Me dijeron que el doctor Damián se iba de vacaciones y que tenía que esperar otras dos o tres semanas más para poder tener una nueva cita con él.
Esperé otras tres semanas y volví a acudir, perdiendo otra mañana de trabajo, y me encuentro con que mi cita no existía en la máquina que saca el numerito. En recepción me informan de que el doctor no está ni hoy ni mañana y que supuestamente intentaron avisarme, pero tenían mi número mal apuntado (error suyo, ya que tienen mis datos desde hace años). Ni siquiera intentaron contactar conmigo por correo electrónico.
La tercera vez que acudía sin ser atendida correctamente por el doctor con el que pedí cita, pese a haber esperado durante meses y organizado mi trabajo en función de ello. Antes de irme, pido por 4° vez cita con el doctor, sin muchas esperanzas ya.
Y lejos de mejorar, la situación ha ido a peor. Hoy tenía la cita (4° intento) con el doctor tras haberme realizado ya la resonancia. Después de esperar más de una hora, en recepción me indican que nuevamente me va a atender la otra doctora. En ese momento, me he negado, estoy muy cansada de este hospital... ya que es la cuarta vez que intento ser atendida por el especialista con el que pedí cita y no son capaces de ponerme con él. Solo tras insistir, consigo que finalmente me vea el doctor.
La sorpresa llega cuando revisa las pruebas: las resonancias están MAL HECHAS. En lugar de centrarse en los dedos, que es donde tengo la lesión, han realizado imágenes de la muñeca, por lo que la prueba no sirve para diagnosticar mi problema.
Esto implica tener que volver otra vez más al hospital para repetir pruebas (ahora una ecografía) y posteriormente una nueva consulta. Es decir, sumar una quinta y sexta visita, después de meses de espera y múltiples errores que en ningún caso son responsabilidad del paciente. Ni una disculpa. Es increíble que pueda funcionar tan mal.
La gestión es caótica, la comunicación inexistente y la atención al paciente deja mucho que desear. Estoy profundamente decepcionada. No solo no solucionan los problemas, sino que los generan.
Sinceramente, después de toda una vida confiando en este hospital, la sensación actual es de absoluta incompetencia. No lo recomiendo.
Me da rabia porque he tenido muy buenas experiencias en consulta y en quirófano en este hospital, pero el servicio de urgencias es una absoluta vergüenza, y no es la primera vez.
Hoy, sobre las 14:00 en urgencias, una doctora muy maleducada nos ha despachado de mala manera.
Mi novia con cara y garganta hinchadas, preocupada por no poder respirar y a la "doctora" solo se le ocurre decir de mala manera que se tome 3 antiestaminicos (evastina) al día, sin apenas escuchar lo que ella decía. Ni una solución más, ni explicación, ni prueba, ni nada.
Ese es el servicio: mala educación, mala gana y despachar en 2 minutos a una paciente preocupada cuando las urgencias estaban vacías. Es lamentable. Lo próximo será que nos digan que preguntemos a ChatGPT.
Hay grandes profesionales ahí dentro, pero otros (muchos, no es mi primera ni mi segunda mala experiencia en urgencias), que tienen cero empatía y que además son unos profesionales nefastos.
No volveré a estas urgencias, es una perdida de tiempo y no resuelven en absoluto.
Acudimos al Hospital de Torrelodones con la expectativa de recibir una atención sanitaria acorde a lo que se presupone en este tipo de centros, pero la experiencia distó bastante de ello.
En recepción, el trato fue poco adecuado: respuestas con un tono claramente inapropiado, cierto sarcasmo y una actitud que no facilitaba precisamente la atención al paciente. Además, la sensación general fue de escasa disposición a ayudar.
Lamentablemente, la consulta no mejoró la impresión inicial. El trato por parte del especialista resultó frío y poco empático, con comentarios que no se corresponden con el nivel de profesionalidad esperable. En concreto, se nos indicó que “la próxima vez lo hiciéramos en otro sitio”, que, sinceramente, ha sido el consejo más útil de toda la visita.
Considero que la calidad asistencial no solo depende del conocimiento médico, sino también del trato humano, y en este caso ambos aspectos quedaron lejos de lo deseable.