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Honorio Hermoso Haro
🎬 TÍTULO: El misterio del maxilofacial y el diente perdido
Acto I: El incisivo "puerta de vaivén"
A primeros de septiembre, mi incisivo central superior decidió partirse por la raíz y quedarse colgando, tal cual una puerta. Emergencia total. Llego al dentista y el hombre decide que la solución son tres banderillas de anestesia. Tardó muchísimo más tiempo en administrarme las tres inyecciones que en sacarme el diente.
Cuando termina, le pido mi diente de recuerdo. ¿Me hizo caso? Ninguno. Lo tiró directo a la basura. Mi trofeo, al contenedor.
Acto II: El diagnóstico del millón
Acto seguido, el dentista se gira hacia su ayudante y le dice que me mande al hospital al maxilofacial y lo que tenía que hacer. La enfermera, viendo el panorama, pone un "pero". Y el dentista, muy seguro de sí mismo, le contesta el motivo que lo solucionaba todo:
— "¡Que tengo privado!"
Con esa gran recomendación, llamo para pedir cita al Hospital Rey Juan Carlos. ¿La respuesta de la gestión? "Por supuesto, le damos cita para primeros de diciembre". Tres meses de nada esperando al maxilofacial. Un plan sin fisuras.
Acto III: La resolución en un santiamén
Como esperar tres meses no entraba en mis planes, al día siguiente llamo a un privado y acudo a la consulta. Pregunto directamente si aquello era cosa de maxilofacial, como me habían dicho.
La dentista me mira y me dice que no, que de eso nada. Y en un santiamén, me quitó la raíz sin tanto cuento ni tanta vuelta.
Créditos finales
¡Qué maravilla de organización! ¡Sanidad pública, sanidad pública para mantener a vagos! Uno te quiere mandar al hospital por algo que no hace falta, el hospital te da cita para tres meses más tarde, y al final tiene que ir a un privado a solucionarte el problema en un abrir y cerrar de ojos.
Fui el miércoles pasado creo con un brote de ansiedad por cuestiones de trabajo y lo primero cuando le dije a la mujer de recepción que iba de urgencia de malas maneras en pleno brote de ansiedad me dijo se llama sin cita por favor habla bien. Segundo cuando subo dado que me costaba respirar me hacen un electro y sie atienden deprisa pero al ver electro bien la respuesta de la doctora que me atendió fue esto es un problema laboral no de salud, que alomejor debía cambiar de trabajo y dar un giro a mi vida sin saber mis circunstancias. Y que como era joven no me mandaba ninguna pastilla que ya se me veía más tranquila. Esa noche no dormí de la taquicardia que tenía, no es tranquila es tener educación no sé si quieren que vaya gritando o rompiendo cosas. Ha derivado en que del estrés tengo una contractura con mucho dolor en la espalda, ayer me vieron en urgencias y me dijeron que quizá debería darme de baja unos días. Hoy cuando no pude dormir del dolor y fui a que me viera la doctora para que me hiciera el justificante su respuesta ha sido que si fui ayer(domingo) a urgencias que por qué voy hoy al ambulatorio. Ayer estaba cerrado señora! La mala educación no tiene limites y empatía ninguna. La siguiente pongo una queja formal porque aunque sea algo laborale está afectando a la salud. Y se ha negado a poner en el informe que esto puede venir por la ansiedad que sufro. Me lo reconoció de boquilla pero cuando le dijo un familiar que me acompañaba por favor pónselo se negó diciendo que eso era cosa de mi trabajo.
Me han sorprendido las reseñas.
Me cambié a este centro de salud. Antes iba al de la calle Barcelona, el cual es pésimo.
Pero la verdad no he tenido ningún problema con este centro de salud. Mi doctora es muy maja, te atiende bien, te explica todo de manera clara y te resuelve dudas.
Además, un problema que tenía con el centro de salud de la calle Barcelona es que tenía que esperar muchísimo tiempo a que me tocase entrar a consulta, pero en este tardan muy poco, algo que, viniendo del otro centro de salud, me ha sorprendido muchísimo para bien.
Las citas, pues lo normal en todos los centros de salud, te la dan para dentro de mucho tiempo.
También es verdad que hoy he ido a recepción a meter mi medicamento en la tarjeta y he tenido que repetir varias veces el nombre porque la mujer no se enteraba del nombre, y lo dije bien claro.
No me desagrada este centro de salud. Mejor que el de la calle Barcelona es, desde luego.
NEFASTO CENTRO DE SALUD! Cero empatía la doctora Gisela Liliana de la planta baja, no te escucha, te corta siempre cuando estás hablando y sin interés. Con una gripe, estuve 1 mes y medio porque no me había mirado en condiciones y mandado antibiótico desde el principio ya que tenia infec en los oidos, pero ese día en consulta, le comenté que me encontraba bastante mal y tenía episodios de ansiedad por un problema en el trabajo y me cortó y me dijo denuncia yo ahí no puedo hacer nada, ni si quiera un que te ocurre, yo entiendo que no es psicóloga pero me hizo sentir como si fuera una mierda y me mando directamente ansiolíticos. Esta última vez cogí una cita telefónica comentándole que mi ginecóloga me había dicho que al llevar 1 año y 4 meses buscando embarazo le dijera a mi doctora que me derivara preferente para que me ayudaran con la fecundación in vitro y me corta de nuevo y me dice que eso es para mujeres que tienen 40 o 42 años, no para mi, que tengo 35, de una forma despectiva, fría y sin ninguna razón porque no es cierto, tengo una reserva ovárica igual más baja que una mujer de 40 y eso ya me lo explicaron, pero nada más colgar al decirme que no me lo ponía preferente me puse a llorar, me hizo sentir una mierda una vez más. Ojalá revisaran vuestro trabajo cada año porque personas como ella no deberían de estar cobrando un sueldo de por vida por un trabajo tan nefasto.
Hoy he tenido una experiencia muy desagradable en consulta con la doctora Inmaculada Sánchez Pérez.
He acudido porque me encuentro bastante mal desde hace días y desde el primer momento el trato ha sido inapropiado y poco profesional. Me ha hablado de forma brusca, como si le molestara que estuviera ahí, con comentarios como “venga, ponte ahí”, sin mostrar ningún tipo de empatía hacia cómo me encontraba.
Además, las condiciones de la consulta eran poco higiénicas y nada adecuadas. La camilla tenía el papel sucio y con objetos encima, lo que me ha impedido sentarme con normalidad. Durante la exploración, me ha pedido que me levantara la camiseta mientras la ventana estaba abierta y las persianas subidas, dejando totalmente expuesta mi intimidad, ya que cualquier persona desde el exterior podía verme.
En cuanto a la atención médica, ha sido muy deficiente. Apenas ha escuchado lo que le explicaba sobre mis síntomas y no ha mostrado interés en profundizar ni en valorar lo que le estaba contando. Se ha limitado a decirme que “estoy bien”, justificándolo únicamente en que soy joven y “tengo buenas defensas”, sin realizar ninguna prueba ni exploración que respalde esa afirmación.
Tampoco ha dado respuesta a varios de los síntomas que le he comentado, como los mareos o el dolor abdominal, ni me ha pautado ningún tratamiento ni indicación sobre qué hacer para mejorar.
La sensación final es de falta total de empatía, poca profesionalidad y una atención muy por debajo de lo que se espera en un entorno sanitario. Me he sentido desatendida, incómoda y sin confianza para continuar la consulta o tratar otros temas por los que también había acudido.
Considero importante que se revisen este tipo de actuaciones, ya que los pacientes acudimos en situaciones de vulnerabilidad y esperamos, como mínimo, un trato respetuoso, condiciones adecuadas y una atención médica acorde.
Muchos podrán quejarse de su Médico de Atención Primaria ,pero no podemos generalizar, diciendo que en el C. de Salud Luengo Rodríguez todo marcha a manga por hombros. Nuestra Dra. Aroa Longo es muy buena, te escucha, trata de ayudarte a comprender los informes y analíticas y en todo momento está ahí ayudando a los mayores, que a veces nos tildan de bordes e insoportables. Y no hablemos del personal de Enfermería que también son muy profesionales y empáticos, ej: la Enfermera África o la que atiende Material Diabético.
Respecto a la atención telefónica, es verdad que no cogen, pero os habéis fijado que son los mismos que te atienden en ventanilla y si responde al teléfono, entonces diréis que se la pasan hablando por teléfono. Le recomiendo vaya a ventanilla, o pida ayuda a un vecino para que le haga el trámite.
No juzgue sin saber, Gracias-
Me atiende en psiquiatría la "doctora" Corral, solo entiendo el apellido, de las ganas que ha puesto en presentarse...voy derivada por mi médico de cabecera, a su vez recomendada por mi psicóloga, por sospecha ambas de que la ansiedad que padezco pueda estar producida por un TDA. Mi hermano detectado hace un año, medicado por un psiquiatra de un hospital público, con seguimiento y mejoría, que recomienda a su vez que las personas con sospecha de la familia reciban valoración, ya que indica que es altamente hereditario...la Doctora Corral, con pocas ganas, me hace escasas preguntas rutinarias sobre mi vida y me dice que por qué voy, se lo intento explicar y al oir "TDA" con media sonrisa de suficiencia, da por terminada la conversación, y procede a soltarme que no tengo TDA (así a simple vista), que eso es una moda, que si tuviera no habría llegado a tener una vida normal (se conoce que las personas con TDA están reptando por la calle) que podría hacerme un test, pero que no me lo va a hacer porque "todo el mundo puntúa en un test"...perdón? Que lo que tengo es ansiedad y me tengo que relajar...además de recomendarme que no me tome las pastillas de la ansiedad...y olé! Así que me voy, con lágrimas en los ojos, sin valoración de mi posible problema, sin que se me escuche, con el mensaje de que lo que me ocurre es culpa mía (no me relajo y no acepto mi personalidad) y con la sensación de haber perdido el tiempo y la energía y desesperanzada...
Es una vergüenza, que algunos médicos sean tan soberbios, obsoletos y que no sean capaces de leer la más mínima innovación o estudio científico, que trabajen con información de hace 30 años, que nos obliguen a irnos a la sanidad privada para tener una valoración de calidad ( no un diagnóstico, señora, una buena valoración que descarte o no un problema añadido) y un trato humano, porque de eso son ellos los responsables directos, no los presupuestos ni los ratios ni los sueldos, las salas de espera vacías y son negligentes en su atención porque su soberbia les impide escuchar a una persona que te está diciendo que no vive, no puede trabajar, que no duerme y que en su mente las cosas no funcionan, aunque su vida parezca "normal"...y no hacer bien su trabajo, le cuesta la vida a la gente, a ver si se enteran.
A la atención del centro de salud Luengo Rodríguez
(Mostoles)
Por medio de la presente,quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todo el equipo médico,de enfermería y personal de administración q me atendió el pasado dia 12 de mayo 2026 tras sufrir un infarto.
Gracias a su impecable profesionalidad,rapidez y
Extraordinaria calidad humana en un momento tan crítico,hoy puedo darles las gracias en persona.
Su apoyo nos dieron una gran tranquilidad a mi familia
Les ruego que hagan extensiva esta felicitación a
Todo el personal en mi atención
Atentamente!,
Francisco Javier Salas Madrigal